Hoy nos centraremos en cómo sanar heridas emocionales del pasado para poder vivir plenamente el presente.
¿Qué son las heridas del pasado?
El trauma emocional en la infancia es una herida que nos impide vivir una vida plena.
Os trataré de dar algunas pautas para sanar las heridas emocionales del pasado(Yo aprendía sanar con terapia y apoyo emocional).
Esas heridas psicológicas se ponen en evidencia de muchas maneras: ansiedad, depresión, fracaso en las relaciones afectivas, pensamientos obsesivos, mayor vulnerabilidad hacia determinados trastornos, problemas del sueño, actitud defensiva o agresiva, inseguridad, miedo, desconfianza…Otras veces, sin embargo, se deben a distorsiones en la interpretación de la realidad por parte del niño. Debemos recordar que los niños son muy buenos para captar impresiones y sensaciones, pero las interpretan peor.(Soy psicopedagoga y tengo la certeza de que todos los niños desde que son fetos en
5 heridas emocionales más comunes
...El miedo al abandono...
La falta de afecto, compañía, protección y cuidado les marcó tanto que continuamente están pendientes del otro, complaciéndole en todo lo que pueden para no volver a ser abandonados, ya que esto les genera un gran sentimiento de dolor y soledad.(suelen tener baja autoestima)En algunos casos, serán ellos los que abandonen a los demás como mecanismo de protección, por miedo a volver a vivir la experiencia de abandono.Para sanar esta herida es necesario reconocer las propias emociones, aceptarlas y validarlas, no reprimirlas u olvidarlas, porque nosotros podremos olvidarlas pero nuestro cerebro no, por lo que seguirá teniendo su efecto en nosotros. Es necesario entender que no tuvimos la culpa de lo que pasó.
...El miedo al rechazo....
El niño percibe este rechazo de sus padres lo que provoca que crezca sintiendo que no es querible, que no es válido, su autoestima se verá bastante deteriorada.No cree que merezca ser amado ni de amar.
El temor al rechazo es una de los traumas más profundos ya que significa el rechazo a nosotros mismos, a nuestros pensamientos, a nuestros sentimientos
Esta herida es difícil de sanar, por lo que es muy necesario un trabajo terapéutico para poder superarla.
...La herida de la humillación ...
se genera cuando los padres o figuras de apego desprecian y critican continuamente a su hijo o hija, cuando se burlan de sus deseos, emociones y opiniones, avergonzándole con cualquier cosa que provenga de él o ella.
Crecen con un miedo siempre presente a que sus opiniones no sean aceptables, por lo que su necesidad de la aceptación y del reconocimiento de los demás es algo que necesitan, aunque para ello deban renunciar a ser ellos mismos.
son expertos en la autocrítica. dedican exclusivamente a satisfacer las necesidades de los demás y ganarse su amor, aprobación y respeto.
Llegar a perdonarles es sanador, no tanto por ellos sino por nosotros, poder arrancar el resentimiento que nos dejaron y avanzar en nuestra vida aprendiendo un camino diferente en el que podamos vernos como personas queribles y valiosas
La herida de la traición o el miedo a confiar...
aparece cuando un niño se siente engañado por uno o ambos progenitores, estos no han cumplido su promesa o no le han aportado el cuidado y protección que esperaba de ellos.
Este escenario si se repite en el tiempo va a generar sentimientos de aislamiento y desconfianza en el niño, no solo hacia sus padres sino hacia todos los demás
personalidad fuerte, posesiva, desconfiada y controladora. La necesidad de controlar domina a las personas para no sentirse engañadas
debemos trabajar la paciencia, la tolerancia, la confianza y la delegación de responsabilidades en los demás para de esta manera evitársela a nuestros hijos.
...La herida de la injusticia...
surge de la inestabilidad, rigidez y una crianza autoritaria e irrespetuosa por parte de los padres hacia sus hijos. Las demandas constantes crean en ellos un sentimiento de ineficacia, inutilidad y una sensación de injusticia, llegando a producirse la herida de la injusticia.
produce adultos rígidos que son incapaces de negociar o tener conversaciones sobre desacuerdos.
Sus objetivos giran en torno a ganar poder e importancia y perfeccionismo.
La manera de sanar esta herida es trabajando la rigidez mental y cultivando la flexibilidad, tolerancia y confianza en los demás. Y la manera de prevenir este trauma es trabajando desde la infancia el respeto por la heterogeneidad y la tolerancia, poniendo en práctica la crianza respetuosa, la empatía, la expresión emocional y el intercambio de opiniones
¿Cómo superar y sanar las heridas emocionales del pasado?
Todos tus sentimientos están justificados. Es importante experimentarlos, dejarlos fluir y avanzar.
Cuanto más esperamos para sanar estos traumas, más profundos se vuelven.
La manera de sanar las heridas del pasado es aceptando que la alegría y la felicidad pueden volver a tu vida, y, para eso, debes dejar espacio. Si tu corazón está lleno de dolor, ¿cómo puedes estar abierto a cualquier experiencia nueva y positiva?
1.Toma la decisión de dejarlo ir 2.Aprende a soltar
3.Expresar tu dolor y tu responsabilidad
4.Dejar de ser la víctima y culpar a otros
5.Centrarse en el presente y la alegría
6.Perdónalos
Identificación de las Heridas de la Infancia
Acabaré con una reflexión .Tener siempre presente nuestro pasado es la manera de que no cicatricen nuestros traumas emocionales. No soltamos nuestro dolor. Ni dejamos ir las vivencias terribles que hemos vivido.
Espero que os haya gustado y os pueda servir.🍀
