Hoy quiero hablar de las pérdidas.Porque,las pérdidas ,no empiezan el día que alguien se va.
Empiezan antes, cuando todavía no te das cuenta de nada. O siguen después, cuando todo el mundo parece haber vuelto a su vida menos tú. O simplemente se quedan, sin avisar, como si hubieran decidido vivir contigo para siempre.
El duelo no es algo limpio ni ordenado. No tiene fases exactas ni una forma correcta de llevarlo. Hay días en los que parece que estás bien y otros en los que una cosa mínima te rompe por dentro. Una canción, un olor, una frase, una imagen cualquiera. Y ya está. Vuelves otra vez a donde pensabas que ya no estabas.
Yo perdí a mis abuelos hace años.
Pero decir “los perdí” es quedarse muy corta.
Para mí ,mi abuelo materno era como un padre.
Fue la primera persona que me enseñó lo que era querer bien a alguien. Sin complicaciones. Sin juegos. Sin cosas raras. Con una forma de estar que no necesitaba explicaciones. Él estaba, y eso ya lo era todo.
Era muy de campo. Muy de tierra. De cosas simples. Y yo aprendí con él algo que ahora, con el tiempo, entiendo que me ha construido más de lo que parecía entonces. Aprendí a mirar el campo de otra manera. A entender que las cosas tienen su tiempo. Que no se puede forzar todo. Que hay cosas que simplemente son así y hay que respetarlas.
Aprendí a observar más que a hablar.
A escuchar más que a correr.
Y cuando se fue, no se fue solo una persona.
Se fue también esa forma de entender el mundo.
Y eso no te lo explican cuando eres pequeña.
No te dicen que hay personas que no solo están en tu vida, sino que te la ordenan por dentro sin que te des cuenta.
También está mi abuelo paterno.
Él era distinto, pero igual de importante.
Estaba en silla de ruedas, y yo me acuerdo mucho de verle leyendo novelas del oeste. Esa imagen es muy suya. Muy de él. Como si tuviera su propio mundo dentro del mundo.
A mí me parecía increíble eso. Que alguien pudiera estar tan tranquilo en su sitio, con sus libros, con su forma de estar, sin necesitar mucho más.
Hay una escena que no se me olvida.
Yo le pregunté una vez, sin pensar demasiado, como hacen los niños cuando todavía no entienden del todo lo que están diciendo:
“¿A ti cuando te enterren te enterrarán con la silla?”
No sé por qué dije eso.,no tenía ni ocho años No sé qué entendía yo de la muerte en ese momento. Pero él no se enfadó. No se incomodó. Estaba conmigo. Simplemente eso.
Y esa forma suya de estar conmigo, sin hacer mucho ruido, es algo que también se queda.
En estos momentos no solo se va alguien, también se sostiene lo que queda. Y ellos supieron sostener mucho. Lo que se podía. Lo que no. Lo que nadie sabe cómo sostener pero se intenta igual.
También he tenido pérdidas de animales.
Y esto es algo que mucha gente no entiende del todo hasta que lo vive.
Porque un animal no es solo un animal en tu vida. Es rutina. Es presencia. Es compañía sin palabras. Es alguien que no te exige explicaciones ni versiones de ti misma.
Rita,Piolín ,Charlie,Floky,Canela,Shelly...
Y cuando se va, lo que queda no es solo tristeza. Es un hueco raro. De esos que no sabes dónde poner. Porque no encaja en ninguna categoría social de duelo, pero por dentro es igual de real.
Y luego están las pérdidas que no tienen nombre claro.
Como perderte a ti misma dentro de una relación.
Esto es de las cosas que más cuesta explicar.
Porque desde fuera no parece una pérdida. Pero por dentro lo es. Ir cediendo poco a poco. Adaptarte tanto a alguien que un día te miras y no sabes exactamente dónde estás tú. No de forma dramática, no como en las películas, sino de una forma lenta, silenciosa, casi sin darte cuenta.
Y cuando termina, no solo duele la relación.
Duele todo lo que dejaste de ser mientras estabas ahí.
Duele tener que volver a encontrarte.
También he perdido trabajos. Etapas. Rutinas.
Cosas que parecen pequeñas pero que no lo son tanto cuando las vives desde dentro.
Porque un trabajo no es solo un trabajo. Es una rutina. Un lugar. Una identidad parcial. Una forma de saber dónde estás cada día. Y cuando desaparece, aunque nadie lo nombre como pérdida, lo es.
Lo mismo con las etapas de vida.
Hay versiones de ti que se quedan atrás sin despedida. Sin aviso. Y tú sigues, pero ya no eres exactamente la misma. Y a veces ni siquiera sabes en qué momento cambiaste.
Incluso el sentirte fuera de lugar en tu propia familia puede vivirse como una pérdida.
No de personas, sino de sensación.
De conexión.
De encaje.
Como si algo que antes era natural ahora tuviera que forzarse un poco más. O como si tú hubieras cambiado y el lugar ya no fuera exactamente el mismo.
Y eso también duele, aunque no tenga forma concreta.
Con el tiempo entiendes que hay muchas formas de perder.
Y que no todas son visibles.
He leído alguna vez a Albert Espinosa decir que las pérdidas también son ganancias. Y eso, al principio, cuesta mucho de entender. Porque cuando estás dentro del dolor, no parece que haya nada bueno en nada de eso.
Pero con los años lo empiezas a ver de otra manera.
No porque deje de doler.
Sino porque entiendes que lo que se va no desaparece del todo.
Se transforma.
Se queda en ti de otra forma.
También hay otra idea que me acompaña mucho.
Que alguien no muere del todo mientras no se le olvida.
Y no sé si es una verdad absoluta, pero sí sé que hay personas que siguen existiendo de alguna manera en cómo las recuerdas. En lo que te enseñaron. En lo que te dejaron sin querer.
Mi abuelo sigue en muchas cosas.En la forma en la que miro el campo.En la forma en la que entiendo el amor.En cosas que hago sin darme cuenta.
Y eso es raro, porque a veces piensas que la ausencia es silencio, pero no siempre lo es. A veces es otra forma de presencia.
Y al final creo que el duelo no es solo tristeza.Es una mezcla rara de todo.De ausencia.De memoria.De cambios que no elegiste.De versiones de ti que se quedan atrás.Y de otras que aparecen sin pedir permiso.
Y aun así, hay algo que permanece.No como consuelo perfecto.Sino como hecho.Que lo vivido no desaparece.Solo cambia de lugar.Y se queda contigo.Aunque tú sigas caminando
Esto es todo por hoy.Espero que os haya gustado ,es un poco personal pero creo que si estáis pasando por un duelo sea del tipo que sea esto animará para darte cuenta que no estás solo.🍀
